El triunfo es el fruto de la perseverancia, y ésta, un cúmulo de sacrificios y exigencias continuos que se deben superar para alcanzar el objetivo trazado.
El triunfo es el fruto de la perseverancia, y ésta, un cúmulo de sacrificios y exigencias continuos que se deben superar para alcanzar el objetivo trazado. El caso del joven Darío G. Guillén Triggiano, nacido en Río Gallegos de padres salteños, quien acaba de concluir la primera parte de sus estudios en el Conservatorio Giuseppe Verdi, de Milán, es un claro ejemplo de ello. Con raíces salteñas, la noticia de su éxito no puede causar otro efecto en nuestro medio que el de alegría por el logro de este joven talentoso de ascendencia italiana por su madre. Sin duda que Darío obtendrá lo que se propuso, porqué está altamente preparado para ello y sabemos que el triunfo final está a su alcance.
El 28 de octubre del 2008, en el Conservatorio Giuseppe Verdi, de Milán, Italia, y con los mejores votos, Darío G. Guillén Triggiano a los 27 años se recibió de Director y Compositor de Banda. Cerró la primera etapa de sus estudios dirigiendo un concierto con un orgánico de 50 músicos a puertas cerradas. Su tesis fue basada sobre la música folklórica europea y su influencia en el mundo, donde adaptó temas musicales irlandeses, rumanos, franceses e italianos para Banda y compuso tres obras especiales basadas en el folklore de la Argentina.
Darío nació en Río Gallegos, Santa Cruz (Argentina) en 1981, iniciando sus estudios de piano a los siete años con la profesora Marta Saborido en su ciudad natal, para proseguir los mismos en el Conservatorio de Salta. Más tarde vivió en Buenos Aires y mientras finalizaba su bachillerato, continuó con sus estudios de música y piano, para luego ingresar a la Universidad Católica Argentina, en la ciudad de Buenos Aires, donde inició la carrera en composición y piano.
En el 2001 debido a la crisis producida en nuestro país, junto a su madre y hermanos emigró a Italia, donde solicitó la admisión al Conservatorio de Milán. Hoy vive en Brescia (Lombardía, Italia) y continúa sus estudios en composición y dirección de orquesta.
Compositor de varias obras
El joven músico ya compuso varias obras que fueron interpretadas y dirigidas por él y otros colegas, jóvenes estudiantes como Darío:
LOGOS: composición para orquesta de instrumentos de viento y percusión.
DANZAS ARGENTINAS: para orquesta de instrumentos de viento y percusión.
AKKA: para cuarteto de arcos, donde realizó adaptaciones especiales para la Orquesta Estudiantil de Brugherio.
BRUNDIBAR Y PINOCCHIO
Acaba de concluir tres variaciones para Orquesta.
En agosto del 2008, junto a su profesor de Dirección de Bandas, participó como profesor en un curso de verano en Spillimbergo para jóvenes estudiantes, y dirigió esta orquesta que interpretó sus obras Ahora prosigue sus estudios de dirección de orquesta en la "Accademia Musicale Pescarese", de renombre y prestigio internacional, donde se exige rendir un examen para la admisión. Este septiembre (2009) se grada de compositor en el Conservatorio Giuseppe Verdi, en Milán, y anhela seguir estudiando para la especialización. Según su intención es dedicarse a la composición musical y a la dirección de orquesta.
¿Desde los siete años sabía lo que quería?
Darío, desde los siete años ya tuvo claro que quería hacer en su vida; era increíble su perseverancia y a pesar de nuestros cambios de ciudad y de vida, nunca aflojo ni bajó los brazos. Y en el 2001 cuando se vino la crisis, nosotros estábamos viviendo desde el 1998 en Buenos Aires. Fue sobre todo él quien nos impulsó para que nos viniéramos a vivir a Italia, ya que gracias a mis padres italianos, nosotros tenemos la doble nacionalidad. Y acá estamos luchándola muy bien y con Darío haciendo realidad lo que él siempre soñó ser: músico?, nos relata su madre Cristina Triggiano, salteña, sobre el final de la entrevista.
Roberto G. Vitry
